El alma es el ser, el
"Yo" que habita en el cuerpo y actúa a través de él. Sin el alma es
como una lámpara sin electricidad, una computadora sin el software, un traje
espacial sin astronauta en su interior. Con la introducción del alma, el cuerpo
adquiere vida, visión y oído, pensamiento y habla, inteligencia y emociones,
voluntad y deseo, personalidad e identidad.
En verdad, no sólo el ser humano, sino también toda entidad creada
posee un "alma". Los animales tienen alma, como las plantas y aun los
objetos inanimados; cada brizna de pasto tiene un alma, y cada grano de arena.
No sólo la vida, sino también la existencia requiere un alma para sustentarlas
—una "chispa de Divinidad" que perpetuamente imbuye su objeto de ser
y significado. Un alma no es sólo el motor de la vida; también encarna el por
qué de la existencia de las
cosas, su significado y propósito. Es la "identidad interior, la razón de
ser de las cosas. Así como el 'alma' de una composición musical es la visión
del compositor que energiza y da vida a las notas interpretadas en una
composición musical —las notas reales son iguales al cuerpo expresando la
visión y sentimientos del alma dentro de ellas. Cada alma es la expresión de la
intención y visión de Dios al crear ese ser en particular"


